Alien el 8 pasajero sexual

El calibre de Alien y su impacto en la historia del cine se podría decir que es incuestionable, gustos aparte.

La primera película (Ridley Scott, 1979) y su secuela directa (James Cameron, 1986) se convirtieron en un sólo film, que si bien se pueden plantear (y se planteó) en dos partes, son un todo.

Inicio en el espacio,SPOILERS => llegada al planeta desolado, vuelta al espacio para volver irremediablemente al planeta y finalmente de regreso al espacio. Fin de la historia.

Y debería ser el fin porque luego continuaron dos secuelas directas de alien, o cuatro si contamos las de alien vs depredador en las que la calidad fue bajando. Incluso 3 más con la nueva trilogía precuela que lleva estrenadas dos películas.

Me emociono y me enredo yo sólo hablando de esta saga.

Dejando aparte esta historia de terror en el espacio con monstruos y heroínas solitarias en lugares oscuros y en braguitas … braguitas … umm!

Las connotaciones sexuales de Alien aparecen por todas partes.

La heroína encarnada por Sigourney Weaver combate con unas sugerentes braguitas contra un Alien de cabeza fálica y con una cola capaz de desgarrar.

Mientras tanto de los huevos de los Alien salen volando vaginas dentadas con una cola a modo de látigo y amarre para que la pareja de baile no se separe ni escape durante ese coito que culmina con una penetración invertida, con el alien fálico saliendo del pecho de la pareja de baile, matándolo, igual que hace la mantis religiosa en la naturaleza con el macho tras el apareamiento.

Por otro lado el alien no para de babear por ese falo erecto por cabeza que se gasta, si bien en la producción fílmica fue un accidente del mecanismo robótico que no paraba de gotear aceite y que no subsanaron porque acrecentaba el carácter terrorífico de la criatura, no deja de poder interpretarse como otro aspecto sexual anunciador de la proximidad de un coito que culmina con la penetración mortal del pequeño amigo del alien, el mini alien que surge erecto de su boca.

El objetivo del Alien en estas situaciones que describo cercanas al imaginario sexual, son en verdad acciones de un ser natural con el único fin de reproducirse y perpetuar la especie.

Estas criaturas de Alien pertenecen al imaginario del artista H.R. Higer.

En Valencia Plaza podíamos leer hace algún tiempo esta noticia «El mundo de sexo y horror de H.R. Giger, el padre de ‘Alien’» escrita por Eduard Gullot.

Y es que el espacio si lo miras bien esta lleno de sexo y muerte, no sólo por esos agujeros, agujeros…!!, negros que te absorben … y desapareces.

De manera explícita, en Especies (1995, Roger Donaldson) con Natasha Henstridge como bello y mortal alien, el personaje extraterrestre sí que actua como la mantis matando a su pareja tras conseguir su carga genética.

Pero en el espacio no siempre todo es tan obvio como ya se podría apreciar en Alien.

En Depredador (1987, John McTiernan) nos encontramos que desde el espacio llega una cabeza de vagina preparada para matar, dentada y fuerte sobre un cuerpo varonil, musculoso y que se puede hacer invisible, con el pelazo de Woopi Goldberg, diseñado por Stan Wiston.

Y esta vagina sólo tiene una obsesión: cazar hombres fuertes y vigorosos expertos en el manejo de todo tipo de trabucos, lanzacoetes, troncos, y demás artilugios agitables.

De nuevo el depredador espacial puede desgarrarte con unas cuchillas que salen de su muñeca, con más pulso que con la cola nerviosa del alien. También puede perforarte, no de manera tosca como con el golpe seco de un alien, noo, de manera sutil y limpia enmarcando el punto exacto de impacto con precisión 3D, coordenadas x y z, z de zas y penetración laser.

Te cuentan que es la historia del cazador buscando la mejor presa y un trofeo.

A mi me suena más a una especie de despedida de soltera a nivel legendario de una americana en Costa Rica (sin ofender nacionalidades, que sólo busco un paralelismo selvático y festivo) porque no nos olvidemos que en Depredador el alien ignora a la única mujer que aparece en la trama mientras que no se deja ningún tio sin acribillar.

Bueno, a todos menos a nuestro héroe el Chuache, Arnorld Schwarzenegger para los de USA, que parece ser el único en poder sobrevivir a ataques de Depredadores con boca de vagina dentada.

Pensando, o desvariando más si cabe, más allá de las sagas de Alien aka macho extraterrestre y Depredador alias fem fatal alienígena, nos encontramos con Alien VS Depredador.

Son dos secuelas de sus excelentes y respectivas predecesoras de las que antes no he querido hablar por su baja calidad y que se quedaron en un quiero y no puedo entre acción y terror y un chichina de na.

¿Qué podría haber sido si hubiesen realizado la historia con algo de cabeza? Además de una buena película de acción, suspense y terror, seguramente una lucha con trasfondo sexual entre el hombre y la mujer, pero se quedó en un coito interruptus.

Sólo nos queda una certeza. Si junto a Riply hubiera viajado Schwarzenegger, les hubiera quedado un cortometraje en Alien. Y es que al final el calibre del héroe sí que importa.

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