Ratatouille

Desde que eramos pequeños los animales han formado parte de nuestro imaginario animado. Sentados delante de la tele los devorabamos uno tras otro. Los ratones quizás los que más han aparecido en pantalla.

Cada vez que me sorprendo con la naturaleza me vienen a la cabeza tres cuervos, que no un cuervo de tres ojos, cantandole a Dumbo y a su amigo ratón:

Lo que nunca vi
ni espero ver
es un elefante volar.

Uno de mis primeros recuerdos de roedores eran unos que vivían en una lata en el campo. O eso recuerdo de “NIMH: El mundo secreto de la sra. Brisby” (1982, Don Bluth).

Antes estuvieron Superraton, Pixi y Dixi, Speedy González, Jerry y por supuesto Miky, pero por ser más reciente o por el toque impactante (momentos traumáticos) que le da a sus animaciones Don Bluth, los ratones de este director (también cuenta con Fivel) los tengo más grabados en la memoria.

Nos hacemos mayores, y durante un tiempo ayudé a mi padre a recoger abono para la huerta. Levantar una pala de abono con la casualidad no intencionada de arramblar con una madriguera y que de la pala empezaran a saltar ratones, es un recuerdo que no tiene precio, aunque a los pequeños roedores no les pareció tan bonito. 

El tiempo sigue pasando y los ratones siguen apareciendo en pantalla.

En 2007 Brad Bird estrenaba “Ratatuille”. Una rata con un gusto exquisito para la cocina.

Los caracoles son un bocado delicioso.  En Valencia acompañan la paella.

Y parece ser que las ratas también opinan que es un manjar exquisito como en la película de Disney.

Y que se llevan a los caracoles para comer en su rinconcito para devorarlos con cuernos y todo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *