Red Sonja

Sólo una persona podía reventar el escándalo e iniciar la caída ética y moral de Hollywood. Red Sonja con Rose McGowan.

Pero nunca se llegó a realizar la Sonja de Rose.

La espada iba a ser empuñada de nuevo por Rose en 2009, en una película de Robert Rodríguez. Pero nunca se rodó.

Red Sonja fue un spinoff de 1985 de la mítica Conan el bárbaro de 1982 y 1984. Incluso Arnold reapareció como secundario en esta versión de Brigitte Nielsen, aunque interpretando a otro personaje.

Fue en 2011 con el remake de Conan, protagonizado por Jason Momoa donde Rose entró en la época del Zigmerio pero interpretando a la hechicera por méritos propios tras ser una de las tres hermanas en Embrujada (del 2001 al 2006).

 

 

Pero Rose se quedó con ganas de sangre y venganza. Y con razón.

 

McGowan afirmaba que un productor la violó. Nunca dijo quién fue y tampoco recibió apoyos, ni siquiera de su pareja de entonces, en 1997.

Y fue el 5 de octubre de 2017 cuando los periodistas Megan Twohey y Jodi Kantor publicaron en el New York Times las primeras noticias sobre los acosos sexuales de Harvey Westein. A partir de entonces se han desvelado multitud de abusos cometidos por el productor. Recomiendo el resumen de Cinemanía.

La posición de la Westein quedó debilitada tanto que la candidatura a los Oscar 2018 de la compañía, “The current War”, 2017, (ver en esagra.com) , retrasó su estreno hasta finales de enero del 2018, incluso han eliminado TWC de los créditos.

Ahora Rose ha confirmado que Harvey Westein fue el productor que perpetró la violación durante el Festival de Sundance de 1997 durante la promoción de Scream (1996, Wes Craven). El productor pagó más de 100 mil dólares por el silencio de Rose.

Ahora la ira de Red Sonja afloró. Bastantes famosos se escandalizaron de lo sucedido y Rose no dudó en atacar reprochándoles a algunos que sí eran conocedores y que no hicieron nada como Matt Dammon.

Ejemplo es la esclarecedora carta y una de las primeras confesiones, la del guionista Scott Rosenberg que trabajó asiduamente con la Westein, y por tanto colaborador de Harvey “todo el mundo lo sabía“.

La Academia de los Oscar reaccionó expulsado a Harvey como miembro del jurado como se puede leer en Film school rejects. Dijeron en una carta que no tolerarán más esos “abusos sexuales y acosos laborales”, mientras que mantienen a Roman Polanski y Bill Crosby como miembros entre otros que han ido surgiendo.

El escándalo no se quedó ahí.

La lista de acusaciones se extiende de forma preocupante y no para. Preocupante porque alcanza a todos los estratos de Hollywood: guionistas, directores, especialistas de escenas de acción, y por supuesto actores. Y poco a poco se descubre que unos se encubrían a otros, hubiesen o no cometido acosos los encubridores. Cómo si el acoso fuera normal y admitido en Hollywood.

A Polanski le ha surgido otra acusación de otra menor, después que se fugara en 1977 de EEUU para evitar la cárcel por el mismo delito. Polanski sigue disfrutando en Europa y América de fama como realizador, tanto que en 2003 recibió el Oscar por correo que la Academia de Cine Americano le dió por “El Pianista” pese a la orden de detención que cae sobre el.

Han empezado a conocerse acusaciones y testimonios de mujeres que durante muchos años han permanecido silenciadas por miedo al poder de los agresores y al fracaso propio como actrices y actores, por no decir del trauma y sentimiento de culpabilidad o vergüenza de las víctimas.

Ante tanta acusación, cabe recordar la presunción de inocencia. Más en estos tiempos online donde primero se sentencia y luego ya si eso se demuestra la inocencia o no del acusado. Y encima la red no olvida, normalmente lo malo aunque finalmente sea falso.
Aunque serán las menos también  hay que recordar que habrá falsas víctimas despechadas por no conseguir este o aquel papel y que en estos momentos tienen a huevo hundir al productor de turno.
Y que también están las mujeres a las que no les importa prestar o exhibir su cuerpo a cambio de algún favor cinematográfico.
Y ya puestos, porqué no decirlo, los hombres también llegan a ser acosados y manoseados por las fans, porque esto no es solo del ámbito del abuso de poder.

Y donde queda el arte. ¿Como ligar el arte con los deprabados artistas? ¿El cuadro pintado con profundidad deja de ser profundo cuando se conoce lo que el pintor hacía cuando no tenía la brocha en la mano?
Hasta hace poco Kevin Spacey era Dios con su “House of cards”. Ahora ya lo han tirado de la última temporada de la serie. O el anterior citado Polanski y ahora Woody Allen: ¿dejan de ser buenos realizadores?
Desde luego deben pagar por sus abusos, pero quizás si no se les priva de lo segundo que mejor han sabido hacer, podrán ininterrumpidamente compensar a sus víctimas a través de sus películas.
Porque ya para acabar, ¿que pasará con la reinserción cuando cumplan condena si se les deniega hacer cine?

Citizen Rose

McGowan decidió además serializar su historia a través del documental “Citizen Rose” que sigue a la actriz mientras prepara su autobiografía ‘Brave‘.

Pero parece ser que en cambio no se nombrará a “Westein” en su documental. Al estilo de “El inombrable” de Harry Potter Rose afirma que Harvey “es la cara de un monstruo … No quiero decir su nombre por el monstruo que es. No se lo merece.

He is the face of the monster — he was my monster, and he is so many women’s monster”. “Seeing his face everywhere is triggering.” “I don’t like saying his name — the monster, that is. He doesn’t deserve it. He doesn’t deserve my acknowledgment.” “You’re beneath humanity. You don’t even get a name.”

 

Me too

La actriz se ha distanciado de movimientos como “Me Too” o “Time’s Up”, plataformas que parece que ofrecen apoyo y asesoramiento legal a las víctimas.

Actrices como Meryl Streep, quienes trabajaron felices para ese ‘Cerdo Monstruoso’ durante años, ahora han decidido vestir de negro en los Globos de Oro en lo que ellas llaman una protesta silenciosa. Su silencio ha sido el problema, y también lo es que acepten unos premios falsos mientras se quedan sin aliento, ya que eso no contribuye a cambiar las cosas. Desprecio su hipocresía. Creo que todas deberían vestir de Marchesa”.

Marchesa es la firma de moda de Georgina Chapman, exmujer de Harvey Weinstein. Además las actrices Corey Feldman o Rosanna Arquette (“No, no fuimos invitadas. Annabella, Daryl… ninguna de nosotras lo fue” )en referencia a los Globos de Oro 2018.

Nadie debería olvidar que fuiste la primera en romper el silencio. Cualquiera que intente minusvalorar tu trabajoes un enemigo del movimiento. Me diste el coraje necesario para hablar. Estoy de tu lado hasta que me muera … Y ninguna de esas personas elegantes vistiendo de negro para protestar por nuestras violaciones habría levantado un dedo si no hubiera sido así.

Asia Argento

Complot?

El último capítulo ha sido en este pasado mes de enero durante un vuelo de Los Ángeles a Washington. En las maletas de la actriz la policía localizó narcóticos. Rose se entregó y pago una fianza de 5,000$. Pero “estaba siendo víctima de un complot urdido desde las altas esferas para silenciarla”.
Incluso se ha visto obligada a verder su mansión para poder pagar el juicio por narcóticos y el juicio contra Harvey Westein.

Robert Rodríguez.

Rose McGowan, Robert Rodríguez y Harvey Westein

Hay un punto donde la actriz ha sido errática. Cuando en noviembre del 2017 explotó el escándalo Westein varios artistas mostraron sorpresa y McGowan no dudó en atacarles.

Robert Rodríguez acudió en defensa de la que fue su pareja durante la primera década del sigo XXI y afirmó que durante su relación con Rose esta le relató lo sucedido, pero que no acusó entonces a Westein por no comprometer a la actriz. Incluso dijo que realizó Planet Terror (2007, Robert Rodríguez) donde Rose era protagonista y Harvey el productor, para fastidiar a Westein. No recuerdo que Rose saltara entonces como hizo con otros.

Prácticamente dos meses después McGowan acusa a Rodríguez de utilizar “juegos mentales” contra ella durante el rodaje de Planet Terror. Afirma que el director incluyó una escena donde intentar violar al personaje protagonista. Además que después le vendió la película a Dimension Films, distribuidora la Weinstein Company.

El director se defiende con datos que pueden ser contrastados.

“La escena que describe el artículo de Vanity Fair, en la que un violador intenta agredir al personaje de Rose (antes de que ella le deje tuerto y le asesine) estuvo en todas las versiones de guión desde que el primer borrador llegó a las manos del equipo, en enero de 2006”. “Si tenía alguna objeción con esa escena, era libre de hacérmelo saber en el momento” … “Además, la intención de dicha secuencia era mostrar el empoderamiento de un personaje, el suyo, que se alza contra aquellos que intentan oprimirla”. “Rose comenzó a rodar con nosotros en marzo de 2006. Para entonces, la película ya era oficialmente, desde hacía cinco meses, una producción de Weinstein” … “Antes de que empezásemos a rodar con ella, hubo tiempo suficiente para que Rose decidiera no participar en un proyecto financiado y distribuido por Dimension Films”.

Quien sabe si Rose por la presión, el trauma y su ira contenida no estará contradiciéndose.

Lo que está claro es que Rodríguez y Rose estaban prometidos en 2009, pero Rose cortó con su afilada espeda la relación antes de la boda. Posteriormente las escenas de Rose en Machete (Rodríguez, 2010) casualmente fueron eliminadas. Y por supuesto ya no se rodó Red Sonja, esperada para ese 2009.

Todavía no ha aparecido “The End” en la pantalla de Rose Sonja y seguro que aún correrá sangre por las calles de Hollywood.

2 pensamientos en “Red Sonja

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