Vamos de putas

Un barrio como prostíbulo en Valencia

La Pobla de les fembres pecadrius

Ríete del burdel de Meñique en juego de tronos.

En Valencia existió un burdel que ocupó un barrio entero, de fama y prestigio internacional (europeo por aquel entonces). Y muy moderno para aquellos tiempos y para lo que tenemos hoy en día.

Antigua Pobla de Vernat Villa, entre las actuales calles Salvador Giner, Alta, Ripalda y Guillem de Castro.

Además por su buena organización y conveniencia duró más de un siglo (1356-1671).

El burdel se encontraba amurallado con un sólo acceso. Fuera de sus muros la prostitución estaba prohibida en toda la ciudad.

Existía un inspector responsable de que el burdel estuviera abierto sólo durante unas horas, aunque arriesgándose a grandes multas algunos se aventuraban a saltar los muros. También acompañaba a las mujeres cuando iban a misa o salían del burdel.

La legislación ejercida por la ciudad dentro del burdel, para los hosteleros, mujeres, y clientes era muy estricta y penada con altos sueldos, con mayor pena y castigo si se ejercía fuera de los muros.

  • Padres que daban a sus hijas al burdel a cambio de dinero. Las multas eran para el padre y el hostelero.
  • Maridos que usaban a sus mujeres para prostitución.
  • Igualmente penaban el adulterio.
  • Hosteleros que ejercían fuera de los muros.
  • Clientes que se colaban fuera de horas en el burdel.
  • Mujeres del burdel que salían fuera de los muros después del toque de queda.
  • Porsupuesto ejercer fuera de los muros.

Dentro del burdel cada casa se regía por hosteleros, que podían controlar a varias prostitutas a la vez, estando obligados a proveerlas y pagar comida, ropa, cobijo, sueldo y asistencia médica (dos veces por semana acudía el doctor y ojo si no avisaban que una de sus protegidas estaba enferma). Además el hostelero pagaba un impuesto a la ciudad por cada mujer que trabajase en el hostal.

El burdel de Valencia era más caro que el resto de burdeles y esto contribuía a que las mujeres (con su sueldo) pudieran comprarse mejores vestidos. De hecho las mujeres comunmente se endeudaban y los hosteleros se convertían en prestamistas a cambio de su trabajo.

Cada mujer tenía su casita de una planta con la entrada muy adornada con flores y con un huertecito en la parte trasera.

Por ello era un gran reclamo entre gentes adineradas y de la realeza europea.

Gárgola de la lonja que apunta a donde se encontraba el burdel. Fuente: Jdiezarnal.com

Además del propio negocio carnal los Hosteleros celebraban grandes comidas e incluso sorteos de cestas de fruta entre los clientes.

Si en algún momento alguna de las mujeres quería salir de la vida alegre la ciudad le ayudaba económicamente, tanto si entraba a monja o si se dedicaba a algún otro oficio. Aunque ningún oficio parece que les fuera tan rentable cómo el que ejercían dentro de los muros.

Actualmente se organiza una visita turística por lo que fue el burdel, aunque del gremio quede poco.

Recomiendo la lectura de Valenciabonita. Amplía la información de manera bastante completa y adjunta documentación histórica y menciona las fuentes. Además todo lo que he encontrado en otros sitios muestra información parcial copiada de este blog. Aunque no fue el primero en escribir desde luego amplió y completó la información.

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