Normalidad

Cuando mucha gente a la vez hace cosas raras, inmediatamente se convierten en normales. La normalidad es sólo una cuestión numérica.

En consecuencia, si tú no haces esas cosas, o no las ves coherentes, te colocas fuera de la normalidad. No ser normal también es sólo una cuestión numérica. Por defecto esta vez.

¿Tiene razón la normalidad? No siempre, como hemos visto históricamente. Pero tampoco la garantiza la anormalidad.

Por lo tanto, otorgar puntos de valor a lo mayoritario o a lo excepcional nunca es acertado.

Realmente sólo quiere decir lo que dice: que mucha gente hace una cosa, sea o no lógica. Y hay gente que no la hace, sea o no conveniente.

Por lo tanto. Los mismos motivos hay para estar a favor que para estar en contra de las cosas ilógicas. Lo que cambia es el número de personas. Lo que lo transforma en lícito asocialmente es la cantidad.

Y no es malo estar con la mayoría. Como no lo es no estarlo. El problema surge cuando no se aceptan una de las dos posturas. Cuando la mayoría desprecia al rebelde y viceversa.

Dicho esto. Vuestra prisa en contestar dice mucho de en qué lugar estáis y las pocas ganas que tenéis de moveros de él. Lo cual no es bueno o malo pero sí sintomático.

Son días de reflexión y esta es la mía. La que propongo, no la que defiendo. Porque no hay conclusiones.

Arturo González Campos @ArturoGCampos

Violación no abuso

No hace falta insistir para conseguir algo que otra persona está dispuesta a entregar voluntariamente.

La Audiencia Provincial de Madrid ha impuesto siete años de cárcel a un hombre que violó a una joven que había conocido en una discoteca y a la que había acompañado a su casa contra su voluntad. La sentencia explica que no hace falta “una importante violencia física” para considerar que fue una agresión y no un abuso.

El joven ha sido sentenciado a siete años de cárcel por un delito de agresión sexual, otros seis más de libertad vigilada, una orden de alejamiento de un kilómetro y la obligación de indemnizar a su víctima con 10.000 euros.

En un momento dado, la joven optó por no resistirse más y evitar así males mayores, llegando a pedir al agresor que “terminara pronto”, y todo porque él utilizó una fuerza “suficiente y eficaz”. Se habla de violación y no de abuso, dicen los jueces, “cuando la víctima se ve obligada a soportar en su cuerpo actos no consentidos”, usando una violencia “idónea”.

Explican que, en base a la jurisprudencia del Supremo “basta con que la intimidación, el temor creado en la víctima, haya sido eficaz y la condujera a no oponerse”, hablando incluso de que será suficiente con que el agresor utilice “la violencia física o la ‘vis’ psíquica”.

Fuente Cadena Ser por Alberto Pozas

Tijeras en series

Unas tijeras en manos de productores pueden ser catastróficas, en la era de las series, dejando al espectador enganchado sin conocer el desenlace. Asesinos de aventuras, tijeras en series.

Durante el mes de mayo las productoras cancelan a diestro y siniestro series que durante el año hayan tenido bajos niveles de audiencia.

Da igual 1 que 5 temporadas en el aire. Y sobretodo da igual que la trama no se quede cerrada.

Son los upfronts de las grandes cadenas americanas. Nada que signifique cancelar series. Es el escaparate donde se le muestra con todo lujo a los publicistas las series y programas del año siguiente.

Y para hacer hueco a nuevas series hace falta quitar las viejas no rentables.

La versión de V del nuevo siglo no pintaba mal. Reaparición de actores de la versión clásica incluso repitiendo papeles, Santiago Calatrava a tope dentro de la nave nodriza, y de repente empiezan a matar protagonistas en un final ni siquiera concluido o encaminando hacia esclarecer el futuro de la invasión.

En otras creaciones recientes cómo la absurda y cómica El último hombre sobre la Tierra dejan el último capítulo de la temporada con el misterio del inicio de la siguiente y sin continuidad o cierre de las diferentes subtramas.

Powers, un curioso y crudo acercamiento a los superhéroes, autoconcluía las tramas de cada una de sus dos temporadas, pero en el final de la segunda sesión te dejaba un extravagante final. ¿Cómo lo hubieran solucionado en el tercer año?

Las excepciones son Firefly. Cortadas a guillotina por los productores, consiguen realizar una película (Serenity) que finaliza y explica la historia.

En el otro extremo están los triunfos cómo Perdidos en dónde consiguen alargar la serie por 10 años rentables pero sin mantener la calidad inicial, o lo que es peor, con un final que no agrada a todos los seguidores.

Pero irremediablemente ahí queda el intríngulis por conocer el desenlace de las historias que nos hacen soñar. Un dolor de barriga, un corte de digestión a golpe de tijera mientras digerías una buena serie.

Piratas del Caribe

15 años hizo en junio Piratas del Caribe con Jack Sparrow, Johnny Depp, como protagonista.

Una trilogía que se alarga en exceso por momentos, en las que algunas escenas sobran por inverosímiles, pero que probablemente cierre todos los cabos salvo el de alguna capitana.

Y este final, el de la tercera película, sigue siendo en mi opinión el mejor cierre de la serie, tal y cómo llegó el capitán Jack. Ojo spoiler del video.