Cristal Oscuro

Historias inconclusas

¿Ley Serenity?

Este inicio de curso del 2020 estaba ansioso de ver la segunda temporada de «Cristal Oscuro: la era de la resistencia» que además debía enlazar con la película homónima de Jim Heson de 1982.

Antes, el mes de marzo (o mayo, no lo recuerdo) las productoras y marcas comerciales se reunían y decidían a que series le daban el voto de confianza para la próxima temporada de una serie (Algo escribí sobre esa guillotina por aquí).

La «era de la resistencia» es una precuela que amplia el universo de Cristal Oscuro(1982, Jim Henson).

Hasta ahora sabías en que mes te podías llevar el susto seriofilo.

En un mundo que se ha vuelto más dinámico con las redes sociales haciendo de críticos implacables y con necesidad de movimientos rápidos a la hora de decidir, la guillotina puede caer en cualquier momento del año. Además añádele una crisis sanitaria mundial.

Y la guillotina ha caído sobre la serie de Cristal Oscuro.

Spoiler. Han ganado los podlings pero en algún momento de la segunda temporada deberían haber ganado los skekses para enlazar con la película original. A lo Star Wars, como hizo con el Imperio Contraataca.

Las preguntas que deja en el aire son bastantes. Con suerte la Jim Henson Company conseguirá que Netflix se lo replantee, o quizás que otra productora ayude con la financiación para hacer la segunda temporada o un film que conecte con la cinta de los ochenta.

Hay que dar final a las historias. A las series. ¡Basta ya!, de dejar las tramas a medias. Que se tenían previstas tres temporadas y te la cancelan al final o a medias de la primera. Pues película, medio metraje, o capítulo final, incluso libro, … Lo que sea y cierras la narración.

Nave Serenity, modelo Firefly

Debería ser una obligación, una ley. La ley Serenity. Como hizo Joss Whedon con la serie «Firefly». La cadena canceló muy pronto este western espacial y el director consiguió reflotar la historia y convertirla en una película con final, «Serenity».

Yo voto por la ley Serenity.

Tijeras en series

Unas tijeras en manos de productores pueden ser catastróficas, en la era de las series, dejando al espectador enganchado sin conocer el desenlace. Asesinos de aventuras, tijeras en series.

Durante el mes de mayo las productoras cancelan a diestro y siniestro series que durante el año hayan tenido bajos niveles de audiencia.

Da igual 1 que 5 temporadas en el aire. Y sobretodo da igual que la trama no se quede cerrada.

Son los upfronts de las grandes cadenas americanas. Nada que signifique cancelar series. Es el escaparate donde se le muestra con todo lujo a los publicistas las series y programas del año siguiente.

Y para hacer hueco a nuevas series hace falta quitar las viejas no rentables.

La versión de V del nuevo siglo no pintaba mal. Reaparición de actores de la versión clásica incluso repitiendo papeles, Santiago Calatrava a tope dentro de la nave nodriza, y de repente empiezan a matar protagonistas en un final ni siquiera concluido o encaminando hacia esclarecer el futuro de la invasión.

En otras creaciones recientes cómo la absurda y cómica El último hombre sobre la Tierra dejan el último capítulo de la temporada con el misterio del inicio de la siguiente y sin continuidad o cierre de las diferentes subtramas.

Powers, un curioso y crudo acercamiento a los superhéroes, autoconcluía las tramas de cada una de sus dos temporadas, pero en el final de la segunda sesión te dejaba un extravagante final. ¿Cómo lo hubieran solucionado en el tercer año?

Las excepciones son Firefly. Cortadas a guillotina por los productores, consiguen realizar una película (Serenity) que finaliza y explica la historia.

En el otro extremo están los triunfos cómo Perdidos en dónde consiguen alargar la serie por 10 años rentables pero sin mantener la calidad inicial, o lo que es peor, con un final que no agrada a todos los seguidores.

Pero irremediablemente ahí queda el intríngulis por conocer el desenlace de las historias que nos hacen soñar. Un dolor de barriga, un corte de digestión a golpe de tijera mientras digerías una buena serie.