Las arañas de J.J. Abrams 2. Neville Page

288Las arañas se están convirtiendo en el denominador común de las películas de ScyFy de J.J. Abrams.

Desde “Cloverfield”(2008) a su última película “Super 8″(2011) pasando por Star Trek(2009) encontramos monstruos arácnidos con mayor o menor protagonismo.

Sin encontrar nada respecto a esta afición de Abrams por las criaturas patudas, sí que hay un factor en común, Neville Page, diseñador artístico.

Este diseñador se ha ganado fama este milenio, poniendo bajo su pincel criaturas de “El Planeta de los simios”(2001), “Las cronicas de Narnia” (2005), “Avatar”(2009) o “Piraña 3D”(2010).

Page diseñó en “Cloverfield” y “Super 8” las criaturas protagonistas. Morfológicamente las dos recuerdan al cuerpo patudo de una araña. Pero para más parecido, los rostros guardan una increible similitud entre las dos béstias, y de paso sea dicho, también con el rostro común de un murciélago.

En Star Trek, en el planeta helado aparece otra bestia jigante, el monstruo rojo que ataca a James T. Kirk, también de aspecto arácnido aunque esta vez con una cabeza distinta.

Cabe mencionar que antes de trabajar en “Super 8” junto con Abrams(director) y Spielberg(productor), parece ser que trabajó con el director de Ohio en Minority Report (2002), thriler futurista en el que unas pequeñas arañas mecánicas rastrean a las personas en busca de criminales. De nuevo criaturas patudas.

Neville Page ya está trabajando en la nueva versión de Julio Verne “20.000 leguas de viaje submarino: Capitán Nemo”(2013). Las arañas no saben bucear pero hay otro que también tiene 8 patas que sí, el Craken.

Las arañas de J.J. Abrams 1

Este pasado mes fui a ver una sesión doble de cine. El reestreno de “E.T. El extraterrestre” (Steven Spielberg, 1982, edición 20 aniversario) y el preestreno en España de “Super 8”(J.J. Abrams,2011) dirigida y escrita por J.J. Abrams (1966, Nueva York) y producida por Steven Spielberg (1946, Cincinnati, Ohio).

“Super 8” recupera para el cine las aventuras de “Los Goonies”() o “E.T.”, en la que jovenes intrépidos se encuentran con todo tipo de peripecias.

J.J. Abrams

J.J. Abrams

Recuerda las primeras películas de Spielberg, en las que rodaba choques de trenes en miniatura o pequeñas historias con sus hermanas o con su perro. Pero en palabras de estos dos directores, recuerda a las películas que rodaba el pequeño Jeffrey Jacob junto con sus amigos de barrio con la clásica video cámara “Super 8”.

J.J. Abrams empezó creando series de TV como “Alias” (2001–2006) con Jennifer Garner, o “Felicity” (1998–2002). El misterio llegó con series como Perdidos (Lost, 2004–2010) y actualmente Fringe: al límite (2008– )

El cine tampoco se le escapa, escribiendo títulos como “A propósito de Henry” (Regarding Henry, 1991, de Mike Nichols) con Harrison Ford, “Eternamente joven” (Forever Young, 1992, de Steve Miner) con Mel Gibson, o “Armageddon” (1998, de Michael Bay).

En 2006 da el salto con su primera película, “Misión Imposible”, a la que le continúa en 2008 su producción “Monstruoso” (Cloverfield, Matt Reeves) y al año siguiente “Star Trek”, dirigida por J.J. y basada en la serie de los 60 creada por Gene Roddenberry (1921-1991).

En 1982, aunque no está acreditado, uno de los primeros trabajos de Abrams, fue la restauración de dos de los primeros títulos de Spielberg, “Escape to Nowhere” (1961) y “Firelight” (1964).

No sabemos si fue aquí donde se conocieron, pero años después el tanden Spielberg-Abrams ha generado con “Super 8” un éxito más arrollador que el tren de la película, que esperemos se vuelva a repetir.

Definitivamente, el director Abrams está de moda, a la espera de las secuelas de Misión Imposible, Star Trek y Monstruoso) extendiendo a todo lo que crea su tela de araña pegajosa de éxito.

Spielberg y Monstruoso

Steven Spielberg

Steven Spielberg

Que Steven Spielberg es un monstruo del cine ya lo sabíamos.

Pero lo que no sabíamos tantos era que colaboró con la película Monstruoso (Cloverfield 2008) del famoso productor JJ Abrams. El director vió la película antes del estreno y sugirió añadir algunas escenas que acabaron incluidas en el metraje final.